Hay quien dice de mí que soy un maldito maniático compulsivo con tendencia irreversible al odio visceral e irracional hacia todo lo que le guste al, como mínimo, 51 % de la población. Entre otras cosas, porque no me gusta el house/dance/demás tecnomierda, tener amigos o el verano. Así que, en aras del triunfo de la razón y el prudente dominio intelectual sobre las irascibles apetencias del animoso espíritu, o de la espirituosa ánima, y dado el aparente éxito del infalible método proposicional del anterior post, voy a hacer un breve balance de cosas que molan del verano y cosas que no molan del verano. Para mí, claro.
Cosas que molan
- No hay clases.
- No hay exámenes.
- Cuando no trabajo, no tengo que madrugar.
- Se ven en el horizonte avionetas de las que llevan pancartas detrás por la playa. El sueño de mi vida es pilotar una de esas algún día.
- Me voy de vacaciones a un país nórdico y os dejo aquí con toa la caló.
Cosas que no molan
- Hace calor.
- Es posible que me arrastren a la playa.
- Salen las cucarachas. MILES. Y les tengo poco menos que fobia.
- No puedo abrir las ventanas por las noches porque entran bichos.
- Si me arrastran a bañarme en mi burguesa piscina, me trago todos los fluidos corporales que han quedado disueltos de toda la gente que ha bañado sus gónadas en ella, y además, dado el pulcrísimo blanco ario de mi piel, me quemo cual guiri al marbellense sol. Añado que sacar a relucir las lorzas y la sutil gracilidad de mis movimientos no es algo que me haga especial ilusión.
- Muy probablemente me pongan a trabajar. No me molestaría demasiado si mi puesto no fuera una puta mierda.
- Las neuronas se me derriten. Dermatológicamente testado.
- Internet (el 95 % de mi sucedáneo de vida) entra en letargo.
- El plus de sudoración me inhibe (aún más) a acercarme a las demás personas.
- Sangro por la nariz diariamente. Por suerte después de tantos años tengo el tema controlado y sólo lo hago en la ducha, pero no deja de ser un coñazo.
- Me acuerdo de aniversarios de cosas de los que no debería acordarme. (Qué apropiada la etiqueta <em
o>.)
- El calor, además del rutinario sangrado, me provoca insomnio, mareos y dolores de cabeza. Sí, sería todo un hombre, si viviera en Islandia.
- Estaré deseando aún más que pase rápido porque supuestamente en octubre empiezo una nueva y maravillosa vida.
- Me resfrío. Sí, yo sólo me resfrío en verano, y sin motivo aparente, porque no me expongo al frío (ojalá), a las bebidas demasiado frías ni nada por el estilo.
- Como mis neuronas están derretidas, algunos posts que jamás pasarían por mi estrictísimo filtro de calidad acaban en published. Como este.
Así que dejad ya de proclamar y aclamar y reclamar el SUMMERTIME bajo la excusa de que vosotros sí tenéis vida para poder disfrutarlo y compradme un iglú en Groenlandia con conexión a Internet y un Supersol al lado.