
Esa es la forma que tendría la frase que se me cruzó por la cabeza hace un rato si la hubiese tuiteado. Iría más o menos en mi línea habitual, no sería un tuit brillante pero tampoco malo, lo mismo le caería algún favoriteo imprevisible de algún rezagado, no lo sé. Pero he decidido no hacerlo; en vez de ello, utilizarlo para analizar un problema que tengo y que últimamente me está carcomiendo más de lo normal.
A ver, me han dicho muchas cosas gracias a mi actividad por Internets: que soy agudo e ingenioso, que soy un genio, que soy decente (qué filón de ego esto de las listas), vamos, que de tanto apoyo moral que me dais por aquí apenas me di cuenta de cuando murió mi abuela. Supongo que cosas como el tuit de antes, así, soltadas en frío y con cierta entidad propia, le da a uno un aura de persona aparentemente interesante.
Pero mirémoslo ahora dentro de una conversación, una conversación normal, face à face.
—¿Qué estudias?
—Física.
—Oh, Física. Pues me caen mal los físicos, es la profesión que más probablemente destruya el mundo.
Y eso es, le he agregado un toque de dislexia del directo para añadirle realismo pero vamos, ya está,lo mismo le saco una risita, probablemente no, pero ahí queda la cosa. Como mucho le podría agregar un «Pero vamos, que los siguientes en probabilidad somos los informáticos», sonrisita afilada de las mías y listo, a eso se reduce toda mi anterior genialidad, y los siguientes diez minutos sin hablar un carajo. Y eso si se me ocurre la gracieta en el momento, que no es lo normal, a mí las cosas tardan unos diez segundos en ocurrírseme, por eso sólo caigo medio bien por MSN, donde puedes tardar lo que quieras en responder.
Creo que ya se pilla el problema. Soy un chaval casi sin ningún tipo de iniciativa, incapaz de improvisar ni la más banal conversación, un tipo que si no pasa desapercibido es por lo sobresalientemente insulso que resulta. Lo que se dice un soso de manual.
Hay quien dice que lo único que tengo que hacer es soltarme, lo típico. Puede ser. Pero tengo miedo de que no. Me da la sensación de que en realidad estoy vacío de interés por dentro. Por ejemplo, si ahora quisiera contar una anécdota… simplemente no se me ocurriría nada que contar, absolutamente nada, ni chistes ni nada por el estilo, estas cosas se me olvidan sin piedad con una velocidad asombrosa. Lo único que se me ocurre ahora mismo es aquella vez que apareció un camaleón en la puerta de mi casa, y bueno, ahí acaba todo, me lo encontré, pfé, genial, la casa de la guasa. Este blog es pura muestra de ello, cuando lo abrí de verdad creía que tenía algo que contar, y aquí lo veis, con una entrada aburrida cada dos meses, 42 entradas en casi un año de rodaje. Es realmente lamentable todo esto.
Y creo que no hace falta que diga que esto es una mierda. A veces me da por ignorar todo esto y refugiarme en aquello que controlo, a veces me enfrento a ello y lo hago parte de mi personalidad, y afirmo con determinación que no me hace falta y que yo soy más que un papagayo que habla y habla de todo y a la vez de nada. Pero lo cierto es que es una putada ser un aburrido en la práctica, sentirlo cada vez que alguien se molesta en prestarte un mínimo de atención, intentar convencerte a ratos de que no lo eres para volver a pegártela en la menor ocasión de contacto social. Y, aunque me duela admitirlo, qué decir tiene que el social es un ámbito de la vida que es necesario y deseable desarrollar para estar satisfecho y conseguir tus objetivos.
Y bueno, supongo que con esto pretendo desahogarme un poco, confesar sin caer en tópicos que realmente todo lo que veis de mí es casi ficticio y pedir consejo; si hay alguien que cree que ha pasado por mi situación agradecería mucho que me contara sus batallitas, que llevo una racha de modo emo ON que no me aguanto ni yo.
Mañana me voy a cagar en mis paranoias de madrugada, pero en fin.
22
17/11/2009 04:47
Yo me mí conmigo