
Siempre me había causado curiosidad por qué las letras que leemos y escribimos a diario son como son. ¿Son simples trazos al tuntún? ¿Tienen algún significado? ¿Lo tuvieron en su origen?
Las raíces de nuestro alfabeto se remontan a los fenicios. Este pueblo tenía un alfabeto con cierta similitud a objetos reales, de los que los caracteres sacan su nombre y el sonido que representan. Por ejemplo, el caracter
representa el sonido «a» y viene de «aleph», que significa buey. Haciendo un pequeño esfuerzo imaginativo podemos ver la parte izquierda del símbolo como la cara del animal, y los dos extremos derechos, como los cuernos (aquí la tabla completa). Hay varias teorías sobre el origen del fenicio, entre ellas la de un origen semítico (y este, a su vez, derivado de los más fieles a la realidad jeroglíficos egipcios).
En este arcaico alfabeto se inspiró el griego, y de este el alfabeto latín que nosotros utilizamos; aunque con el paso de los siglos las similitudes con objetos cotidianos se han perdido, se puede apreciar claramente la semejanza entre nuestro alfabeto y el fenicio. (Más información.)
De estas raíces ya leí hace tiempo, pero la presente entrada viene de algo que me estaba preguntando esta tarde: vale, el fenicio explica el origen de las mayúsculas, pero ¿y las minúsculas? ¿Tuvieron su origen en el griego? Si es así, ¿por qué aparecieron en este idioma?

Manuscrito en minúsculas carolingias.
Aunque el origen griego me parecía el más lógico (ya que también tiene minúsculas, son similares a las latinas y es un alfabeto anterior), resulta que no es así. Los primeros orígenes los podemos encontrar en la escritura uncial y semiuncial, derivadas de un alfabeto latino más informal, la antigua cursiva romana, y desarrolladas tanto en griego como en latín. Se trata de una adaptación del alfabeto clásico con formas más redondeadas, usada en la decadencia del Imperio Romano y los primeros siglos de la Edad Media. Más tarde, Alcuino de York desarrollaría, a petición del emperador germánico Carlomagno (alrededor del año 800), un alfabeto unificado para el imperio, que se derivaría de las variaciones de las unciales usadas tanto en el continente como en las islas británicas: las minúsculas carolingias.
Estas minúsculas se expanderían rápidamente desde Aquisgrán a Francia, y a toda Europa. Así, se empezaron a mezclar letras mayúsculas y minúsculas, dándole generalmente a las primeras una mayor importancia: solían colocarse a principios de frase y en los nombres propios, como en la actualidad.
En fin, una curiosidad letrística resuelta más y un dato más a dar en los momentos menos oportunos para suscitar el odio de mis semejantes.
(Más información: Lowercase en la Wikipedia inglesa.)
1
06/12/2008 02:14
Artículos