
He de reconocer una cosa y es que me he olvidado del blog por diez días. En realidad miento, sí que me he acordado, he mirado los comentarios y tal pero de lo que me he olvidado es de que tenía que escribir de vez en cuando por aquí, de que, bueno, este blog es mío. Y ahora veo que cumplió un mes el día 4 y tiene (sin contar este) nueve entradas; tratándose de mí es un logro, pero bueno, es mejorable y trataré de mejorarlo.
Han pasado unos dos-tres años desde el momento de máximo esplendor de la blogosfera, cuando todo el mundo se hacía un blog que después de soltar tres articulillos acabaría abandonando a cambio de Tuitis, donde puede hacer lo mismo pero sin esfuerzo y llegando a más gente. Tuitis también tiene sus cosas malas, además de sus ventajas también reconozco que nos atonta y nos hace más vagos. El caso es que la blogosfera hoy por hoy parece más estable, en el sentido de que se han quedado los buenos y los nuevos parece que ya no lo tienen tan fácil para hacerse un hueco: los temas están ocupados, las conexiones están hechas, la originalidad es cada vez más difícil, y parece que cada vez se mira menos al blog y más a la persona; me refiero a que hay blogs que se conocen sólo por ser el blog de tal, que tiene un Tuitis muy enrollao y en el EBE la monta que no veas. La estabilidad no tiene por qué significar del todo calidad.
Por eso se me hace un poco difícil escribir aquí, me parece que ya está todo el pescado vendido y que todo lo que se me ocurra va a parecer imitación de otro, el estilo propio sale difícil en estos días. He de admitir que me he preocupado demasiado por las reacciones al blog, los comentarios, las estadísticas; empezar un blog nuevo con esas pretensiones no suele ser muy satisfactorio, a no ser que seas muy bueno o tengas mucha suerte. Creo que sería más sensato centrarme más en el enfoque que creo que reinaba allá por los primeros blogs (y aún permanece en algunos), cuando los tentáculos de la blogosfera apenas estaban naciendo y los blogs se escribían para uno mismo más que para los demás. Porque los blogs molan, he empezado este porque lo echaba de menos, pero intentar arañar la espesa red que es ya la blogosfera de forma activa es difícil y, además, le quita gracia a esto.
Y esto es todo por hoy. A ver si consigo sacar de mí lo que quiero sacar y pensar menos en el público que ya tengo, o puedo tener por contactos sociales, para centrarme en el que puedo conseguir por mí mismo y mis contenidos, o, simplemente, centrarme más en mí.
11/01/2009 02:58
Este humilde blog
Iba a poner un comentario guay. Pero se me ha olvidado…
Estoy de acuerdo, lo mejor es escribir para uno mismo. Si alguien lo lee y le gusta, mejor, pero ni mucho menos es lo más importante.
Sirva de ejemplo un servidor, que hace dos meses que no escribe nada porque no le sale de las narices.
¡Lectores! ¡Fama! ¡Visitas!
Si tu blog o twitter no son comerciales, esas cosas no deberían de importarte mucho.
100% de acuerdo, montar un blog es montar algo personal, no es una empresa en que desde el primer momento buscas triunfar y hacerla rentable al tiempo que cada vez más y más grande.
Es más, todo lo que sea perseguir el éxito en un blog pervierte de forma brutal su propia esencia, si vas al top de cualquier ranking verás docenas de ejemplos.
Cómo los pequeños serbios y su búho muerto.
miauth! bien dicho! ;D